Blog, Consejos

Combatir el ambiente obesogénico

Cuando hablamos de ambiente obesogénico nos estamos refiriendo a un entorno donde se promueven hábitos que favorecen la obesidad. Aquí encontramos desde el sedentarismo al que nos acomodan  las nuevas tecnologías, pasando por la publicidad de comida rápida,  hasta el grupo de amigos con el que nos relacionamos. En este artículo nos centraremos en nuestro entorno más inmediato y también en cómo aportar nuestro granito de arena para luchar contra la obesidad.

¿Qué pasa si mi familia o pareja no llevan a cabo hábitos saludables?

Si tu deseo es perder peso y el ambiente no es el más favorable vamos a ver qué podemos hacer. En primer lugar comunicar tu deseo de cuidarte y pedirles ayuda. No se trata de “obligarles” a cambiar sus hábitos, sino de que no sean un obstáculo para ti y  tomen algunas medidas que  faciliten tu objetivo.

resulta de gran ayuda que familia y amigos tengan hábitos saludables

Entre estas medidas estarían: no consumir alimentos que vas a eliminar de tu dieta (bollería industrial, snacks…) en tu presencia y, que si los compran, los escondan para que no estén a tu alcance. Muchas personas argumentan que para perder peso hay que convivir con alimentos insanos o que para ellos no supone una tentación. No te confíes, en cualquier momento y sobre todo cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes podemos tener debilidades y descontroles.

¿Qué hago con mis amigos?

Si nuestros amigos son obesos probablemente las actividades que realicemos con ellos se centren en salir a comer fuera  (comida rápida) y/ o actividades de ocio sedentarias. De esta manera difícilmente vamos a conseguir un control adecuado del peso.

hay que ampliar el círculo de amistades para cambiar hábitos

Con esto no queremos decir que tengas que apartarte de tus amigos, pero sí tomar la iniciativa a la hora de proponer sitios para comer (amplia variedad) o actividades de ocio que impliquen movimiento. Por ejemplo senderismo, bicicleta… Si estas opciones no son viables, tienes que  ampliar tu círculo a personas que les guste realizar actividad física y que tengan hábitos de vida saludable.

¿Por qué tengo que aprender a cocinar?

 Para muchas personas supone una limitación a la hora de perder peso. Si sólo usas microondas, fritos, precocinados… acabarás aburriéndote. Cuando no sabes cocinar terminas delegando la responsabilidad de tu salud en personas que aunque tienen buena voluntad por ayudarte,  puede que no sean las indicadas por varios motivos.

no puedes delegar tu alimentación en otras personas

No tiene por qué conocer el triángulo, ni saber que calorías son las adecuadas para ti. Puede ser  obeso y por ende no cocinar de manera saludable. También puede ocurrir que tenga que perder peso pero no el mismo que tú, o que haga mucho ejercicio y se pueda permitir ingerir más cantidades. Por tanto las cantidades y calorías que puedes ingerir son tu responsabilidad, no la de otros.

Si después de todo esto  sigues pensando que comer y vivir de forma saludable es aburrido, me impide hacer vida social, exige hacer ejercicio… Indica que no estás haciendo un cambio de vida, sino un sacrificio que lógicamente será imposible mantener de por vida.