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Detener los excesos del verano

Se acabaron las vacaciones para la mayoría de nosotros. Muchas de las personas que iniciaron la pérdida de peso antes del verano han continuado reduciéndolo o se han mantenido, ¡enhorabuena! No obstante, en este artículo vamos a intentar ayudar a aquellos que por los motivos que sea, han vuelto con algún kilo de más.

Debes hacer una reflexión sobre los kilos de más, no para que te culpabilices, sino para que vuelvas a asumir el control de la situación

Las personas que padecen sobrepeso u obesidad deben continuar su tratamiento en vacaciones, pero si por cualquier causa no se ha mantenido, es la ocasión de reanudar los hábitos abandonados en este tiempo. Es un momento decisivo para, o bien tomar las riendas de la situación, o bien para seguir con el descontrol y el consiguiente malestar tanto físico como emocional que esto nos genera.
Olvídate de hacer una dieta restrictiva/milagro para compensar los excesos del verano. Las dietas milagro, como hemos señalado en numerosas ocasiones, suponen un riesgo para la salud y se pueden volver en tu contra en forma de atracones, efecto rebote u otras complicaciones.

Es necesario que empieces a recuperar los horarios de las comidas y del sueño, que planifiques tus cinco ingestas y que comiences a realizar ejercicio

El primer objetivo es volver cuanto antes a retomar tus hábitos para frenar el incremento de peso y los riesgos para tu salud. Resulta de gran ayuda volver a nuestro entorno habitual, donde teníamos instaurada una rutina y unas pautas para favorecer la pérdida de peso. Es fundamental que recuperes los horarios de las comidas y del sueño, que planifiques tus cinco ingestas y que comiences a realizar ejercicio progresivamente y de manera regular.

Es importante que en estos días hagas un análisis sobre qué factor o factores han influido en tu incremento de peso

El segundo objetivo es hacer una reflexión de los motivos que te han llevado a descontrolarte, no para que te culpabilices, sino para que vuelvas a asumir el mando de la situación y tomar conciencia de que el control del peso sí depende de ti.
Es importante que en estos días hagas un análisis sobre qué factor o factores han influido en tu incremento de peso. Aquí te dejo algunos con los que puedes identificarte:

Te has expuesto reiteradamente a situaciones ante las que temías perder el control sobre la ingesta.
No has mantenido unos horarios regulares.
Has intentado compensar los excesos de un día saltándote comidas posteriormente.
Has permitido que tus estados de ánimo interfieran con la alimentación y los hábitos saludables.
Abandonaste el registro de las ingestas diarias.
No has sido capaz de decir NO por temor a señalarte o disgustar a los demás.
Has suprimido la actividad física.
No ha habido planificación de las comidas dando paso a la improvisación.
Te has dejado llevar por los pensamientos saboteadores que te alejaron de tu objetivo (no pasa nada por un trozo, estoy de vacaciones, comiendo fuera de casa es imposible, no puedo resistirme…).

ha sido un tropiezo, sólo tienes que volver a levantarte.

Si eres una persona que lleva mucho tiempo intentando perder peso tendrás la sensación de que esto no tiene fin, y que en algunos momentos vas a saltarte la dieta, como te ocurre en vacaciones. No es así, hay un final: conseguir tu peso saludable. Una vez que llegues ahí, será más difícil que sobrepases esa barrera. El problema es que te has acercado muchas veces pero no la has traspasado. Ánimo, ha sido un tropiezo, sólo tienes que volver a levantarte.