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Perder peso no depende sólo de ti

 

 

Por qué no soy capaz de perder peso? Por qué a pesar de ver las consecuencias para mi salud no soy capaz de poner freno? ¿Qué es lo que está fallando?

Una de las primeras batallas que hay que librar para luchar contra la obesidad es pensar que soy obeso porque “no tengo fuerza de voluntad y me gusta mucho comer”. De esta manera lo único que hacemos es cargar exclusivamente toda la responsabilidad sobre uno mismo.

para perder peso hay que pedir ayuda especializada

Ante cualquier dolencia o enfermedad, hay una parte que debe ser tratada por un profesional. Si me rompo una pierna debo acudir a un médico para que me la escayolen. Pero su curación también es responsabilidad mía, por ello guardo reposo y sigo el tratamiento -para el dolor o la inflamación-  prescrito por el médico.  Si me diagnostican un cáncer debo acudir al oncólogo, a sesiones de quimio si procede, pero también debo cuidar mi alimentación, el descanso y las horas de sueño para poder sobrellevar el tratamiento.

combatir la obesidad no es sólo una cuestión de voluntad

Sin embargo, cuando mi enfermedad es la obesidad ¿por qué baso la curación exclusivamente en mi fuerza de voluntad?  Debes entender que necesitas ayuda profesional al igual que para cualquier otra patología.  La obesidad tiene consecuencias nefastas para la salud física y mental, por ello es necesario pedir ayuda especializada.

hay que llevar una dieta que pueda ser para toda la vida

Hay que acudir al médico a pesar del miedo. Enfrentarse a la báscula y a las patologías asociadas nos pueden ayudar a tomar conciencia sobre la necesidad de no postergar más la decisión de curarnos. Una de las mayores satisfacciones que experimentan nuestros pacientes es ver cómo van mejorando todos sus niveles (azúcar, colesterol, tensión…) a medida que progresa la pérdida de peso.

tenemos muchos conceptos erróneos sobre los alimentos

Hay que aprender a comer, y si es necesario con la ayuda de un profesional.  Te darás cuenta de todos los conceptos tan equivocados que tienes sobre la alimentación saludable. ¿Cuántos años llevas intentando perder peso a base de dietas imposibles? ¿Cuántos alimentos tienes grabados en tu cabeza incompatibles con la pérdida de peso? Probablemente aún no has entendido que la dieta saludable es aquella que no prohíbe,  y que por tanto se puede mantener de por vida.

hay que aceptar el ejercicio como parte fundamental del tratamiento

Hay  que hacer ejercicio. Si no te gusta o te da pereza hacerlo por tu cuenta, recurre a un gimnasio y si fuera necesario solicita los servicios de un preparador personal. Hacer ejercicio implica sacar tiempo y no sentirse culpable por delegar o postergar otras actividades. No se trata de un capricho o un hobby, es equivalente a la rehabilitación de tu pierna fracturada si quieres curarte.

si tienes síntomas ansioso-depresivos hay que tratarlos

Si  tus niveles de ansiedad son muy elevados y  presentas un estado de ánimo deprimido de alta intensidad clínica, que interfiere con tus objetivos, debes pedir ayuda a un profesional de la salud mental. Aquí en el blog tienes muchos artículos relacionados con el trabajo que se realiza en psicoterapia. Sin embargo, en muchas ocasiones es necesario acompañarla de un tratamiento farmacológico que te ayude a controlar los estados de ánimos negativos y las consiguientes ingestas compulsivas.

Muchos pacientes plantean que no quieren tratamiento farmacológico a pesar de su lamentable estado de salud. Paradójicamente “prefieren” seguir subiendo de peso, elevando los niveles de azúcar, colesterol, la tensión… en vez de recurrir a la ayuda que proporcionan determinados ansiolíticos o antidepresivos bajo la supervisión de su médico.

no te culpes por tu obesidad, pero hazte responsable de ponerle remedio

¿Cómo funcionan estos fármacos? Siguiendo con el ejemplo de tu pierna escayolada, el fármaco equivaldría a  una muleta que te ayudará a caminar, y la psicoterapia a la rehabilitación de tu pierna. Cuando esté curada podrás caminar solo, sin ayuda de bastón o muleta. Es lo mismo que ocurre con aquellos que tomas para la tensión, el colesterol… también se suprimen a medida que vas alcanzando la mejoría física. Por eso, en muchos casos es necesario informarse y desterrar mitos sobre estos tratamientos que pueden ser de gran ayuda.

Si tú crees que eres el único responsable de solucionar tu problema de peso, es probable que termines culpabilizándote si no lo consigues.  No te culpes por tu obesidad, pero hazte responsable de ponerle remedio.