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Por qué recupero el peso perdido

La prevalencia del sobrepeso y la obesidad es actualmente la más alta en la historia de la humanidad a pesar de todos los productos, ayudas y alternativas que nos ofrece el mercado: dietas de todo tipo, píldoras adelgazantes, productos light, medicamentos o  intervenciones quirúrgicas entre otros.

Las personas que acuden a los profesionales de la salud sufren una gran decepción y sentimientos de frustración cuando las expectativas que tenían no coinciden con los resultados que prometían todos estos métodos de adelgazamiento. Más aún aquellos que, tras conseguir una notable pérdida de peso lo recuperan, y no pocas veces con un plus adicional.

9 de cada 10 personas que consiguen perder peso lo recuperan

No hay que olvidar que 9 de cada 10 personas que consiguen perder peso vuelven a recuperarlo. Este dato nos obliga a reflexionar acerca de los  factores que inciden en la dificultad para mantener el peso saludable. Desde el punto de vista de la psicología hay una serie de aspectos relacionados con los cambios de hábitos que consideramos fundamentales para controlar la obesidad.
Hay que dejar claro que no podemos basar la pérdida de peso tomando medidas por un período de tiempo limitado. En otras palabras; no podemos instaurar hábitos saludables únicamente mientras dure la pérdida de peso.

perder peso de manera permanente exige modificar hábitos de vida que nada tienen que ver con las calorías

Para conseguir el control del peso sabemos que es necesario adaptarse a una alimentación no demasiado calórica y que contenga los nutrientes necesarios. Hay que ser conscientes de que esta adaptación no va a durar sólo unos meses, sino que tienen que mantenerse de modo indefinido si queremos que sea eficaz.
Así mismo, para consolidar los cambios en la alimentación hay que respetar los gustos de cada uno, por lo que nada puede prohibirse, sí moderar el consumo, pero no eliminarlo de nuestra dieta.

Además, es bien sabido que nuestro peso es el resultado no sólo de lo que comemos sino también de otros factores como la actividad física, el tipo de trabajo, costumbres y rutinas relacionadas con el acto de comer, el uso que hacemos de nuestro tiempo libre, el modo de afrontar emociones como la ansiedad y el desánimo en especial, los hábitos cotidianos de sueño… Por esta razón perder peso de manera permanente exige modificar muchos aspectos de nuestra manera de vivir que nada tienen que ver con las calorías.

el cambio de hábitos debe durar toda la vida, no sólo mientras haces dieta

Perder peso y, sobre todo mantenerlo, implica por lo tanto un cambio de vida de por vida. Por ello, si el cambio de hábitos que adquieres cuando inicias la dieta saludable (hacer ejercicio,  comer frutas y verdura, establecer horarios fijos para las comidas, limitar en frecuencia y cantidad el consumo de productos calóricos, comer despacio, respetar las horas de sueño…) no se han consolidado una vez que alcanzas el peso deseado, es probable que vuelvas a recuperar los kilos perdidos.

no es fácil cambiar aquello que llevas haciendo durante tanto tiempo

La importancia de consolidar los hábitos de modo indefinido para mantener el peso saludable explica por qué  las dietas hipocalóricas estrictas suponen un fracaso, ya que es imposible mantenerlas por mucho tiempo. De la misma manera, las intervenciones quirúrgicas deben ir acompañadas de la adopción de nuevos hábitos de vida para que sus resultados sean satisfactorios.

No es fácil cambiar aquello que llevas haciendo toda la vida. El cambio de hábitos es algo que debes hacer progresivamente, poniendo toda tu atención y luchando contra la tendencia a volver hacia hábitos anteriores. Es fundamental que una vez que decidas iniciar la pérdida de peso seas consciente que se trata de un camino largo, sin retorno pero donde cualquier atajo  puede devolverte al punto inicial.