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Un tropiezo no es una caída

Muchas de las personas que trato frecuentemente  fracasan a la hora de llevar a cabo una dieta saludable porque pretenden hacerla a la perfección. Suelen empezar el lunes, con los mil y un hábitos nuevos instalados en su mente y pretendiendo ponerlos en marcha a  rajatabla. Sucede entonces que al primer tropiezo lo tiran todo por la borda.

Son pacientes que utilizan el pensamiento  extremo: «o lo hago perfecto o no lo hago», lo que en psicología se conoce como pensamiento polarizado.  Se caracteriza por la tendencia a pensar en términos extremos, es decir, omitiendo cualquier posible matización. Las cosas son buenas o malas,  blancas o negras, se es justo o injusto, se triunfa o se fracasa, se es competente o inútil, se ama o se odia, etc.

ante cualquier tropiezo retoma tus hábitos lo antes posible

No se tiene en cuenta que las personas nos movemos a lo largo de un continuo, que no somos de una manera y otra opuesta, que entre el blanco y negro hay distintas escalas de grises. Por ejemplo, si una persona sale a cenar y se excede con la comida piensa: “ya he vuelto a meter la pata, lo estoy haciendo fatal”, y como consecuencia de esta idea, dejan al día siguiente de hacer deporte, de comer de manera saludable o de acudir a su terapia. El problema es que olvidan lo que  llevan haciendo bien, no persisten en ello y se focalizan en ese tropiezo que han tenido.

nadie consigue llegar a su objetivo sin encontrar obstáculos en el camino

Nunca me cansaré de repetir que la pérdida de peso y la adopción de un estilo de vida saludable es un camino lento, progresivo y no exento de dificultades. Y es cuando aparecen los obstáculos y se cometen errores donde más pendiente tienes que estar. Un tropiezo te puede hacer bajar uno o dos escalones, pero de ti depende rodar hasta abajo del todo y tener que comenzar a subir la escalera desde el principio.