Blog, Informes

Y tú ¿en qué fase estás?

En este artículo queremos que conozcas las etapas por las que una persona pasa hasta que decide perder peso. Están basadas en las propuestas de dos autores, Prochaska y Diclemente (1982), quienes  crearon un modelo aproximado para intentar comprender qué, cómo, cuándo y por qué cambian las personas. Es importante tener en cuenta que cada etapa no necesariamente lleva a la siguiente, al contrario, puede ocurrir una recaída, la cual puede llevarte a volver a etapas de cambio anteriores.

saber dónde estás puede ayudarte a tomar conciencia

Negación. Durante esta etapa la persona no se plantea perder peso y además niega  conflicto alguno: “yo no tengo ningún problema” es la respuesta que le caracteriza cuando se le intenta ayudar. Se acomoda a través de aseveraciones tipo: “lo que importa es el interior”, “mi abuelo vivió hasta los 80 años y comía de todo”.  Aquí observamos cómo estas personas no valoran la parte negativa de la obesidad, lo que hace que no tomen conciencia del problema.. Hay gente que se queda aquí de por vida, otros acuden a los especialistas por problemas severos de salud más que por  tener aceptadas las consecuencias o riesgos derivados de su estado.

es difícil ayudar a una persona que niega el problema

Rebelión. En esta segunda etapa la  persona no está cómoda con la obesidad. Sabe que tiene un problema pero lo plantea desde el enfado con frases del tipo: “¿por qué me ha tocado a mí?”, “no es justo que otros puedan comer  de todo y yo no”. Entiende que existe un problema pero no quiere aceptarlo;  lo que hace es rebelarse contra él oponiendo resistencia.

Negociación interna. La persona hace un balance de las pérdidas que supone iniciar una dieta pero también de lo que puede ganar. Siente ansiedad porque cree que va a ser muy difícil, pero por primera vez se plantea un cambio. Ya contempla la posibilidad de empezar y se decide a hacerlo. Aquí aparecen frases del tipo: “el lunes empiezo sin falta”, “esta semana me apunto al gimnasio”. Es una etapa donde intenta manejar el problema por cuenta propia pero  ve que no le da resultado. Que se decida a hacer algo no es lo mismo que hacerlo de verdad.

Reflexión.  Se da cuenta que no lo hace bien, que no obtiene los resultados que se planteó en un principio. Aparece la necesidad de pedir ayuda, se hace consciente de las veces que se engaña con frases prometedoras que no llegan a ninguna parte. Ahora ya está decidido a cambiar y a dar los pasos necesarios para que ese cambio se materialece.

hay que centrarse en lo que vamos a ganar con el cambio

Acción. Se empiezan a dar los pasos necesarios. Se acude a los profesionales pertinentes para  iniciar el cambio, se obtiene la información necesaria para llevar a cabo el objetivo, se comunica y pide ayuda a familiares y/o amigos… Cuando la persona llega a la fase  se produce abiertamente la modificación de la conducta problemática.

pedir ayuda profesional es un gran paso

Mantenimiento. Se esfuerza por no perder lo que ha conseguido en la fase de acción. Supone un trabajo considerable, porque la tarea fundamental es integrar los nuevos hábitos para toda la vida con el fin de prevenir la recaída.