Consejos

Como sano pero no adelgazo

Sabemos que para perder peso y sobre todo mantenerlo es fundamental cambiar nuestro estilo de vida de por vida, y uno de esos cambios gira en torno al aspecto nutricional, es decir, lo que comemos y la cantidad en la que debemos hacerlo.  Sin embargo, no todo es tan simple: si no tienes en cuenta una serie de aspectos es probable que tus intentos por perder peso terminen desalentándote. Junto a mi compañera la Dra. Paloma Gil, intento dar respuesta a las personas que estáis en esta situación.

  • La comida saludable no es suficiente para perder peso.

Uno de los primeros pasos que llevamos a cabo cuando queremos perder peso es introducir en nuestra dieta comida sana; suprimimos alimentos o productos innecesarios de la nevera o despensa para sustituirlo por alimentos saludables. Aún así, en muchas ocasiones nuestros pacientes no consiguen la pérdida de peso esperada.

reduce calorías pero no nutrientes

Como señala la Dra. Paloma Gil “mucha gente come habitualmente de forma saludable y ni pierde ni gana peso. Tu dieta puede ser muy sana pero no por ello significa que te falten calorías. Por lo tanto, lo primero que debes hacer si no estás perdiendo peso es revisar lo que comes y pensar cómo puedes reducir el aporte calórico sin que a tu cuerpo le falten nutrientes».

 La ración en su justa medida

Probablemente estés haciendo un esfuerzo considerable no sólo respecto al cambio de alimentos sino también a la cantidad de los mismos. Sin embargo debes tener presente si a tu juicio lo que llamas “poca cantidad” en realidad sea más que suficiente. Me explico: muchas personas que padecen obesidad se han acostumbrado a consumir no sólo calorías en exceso, sino también cantidades. Por este motivo existe una distorsión entre lo que ellos consideran “poco, adecuado o mucho” en relación a la opinión de los profesionales.

revisa lo que para ti es poco

A este respecto la Dra. Gil señala: “no se trata de que reduzcas alimentos saludables y que tu cuerpo necesita como los vegetales o tu cantidad diaria de proteína, sino de que reduzcas la grasa con la que cocinas y las cantidades de hidratos que es posible que no quemes con tu actividad diaria. No es necesario que elimines los hidratos (el pan, arroz, patatas) pero tómalas como acompañamiento si ves que no estás perdiendo peso”.

  • El ejercicio es necesario pero no suficiente.

“Por supuesto, en la pérdida de peso, además de la alimentación, influye y mucho el ejercicio que haces cada día. Si te mueves más, perderás más peso. Pero si no cambias tus hábitos dietéticos es muy improbable que consigas tus objetivos”, señala la Dra. Gil. Hay que tener en cuenta que las personas que padecen obesidad tienen dificultades para moverse y necesitan hacer cada vez mayor esfuerzo. Esto suele provocar que reduzcan muchas veces –sin ser conscientes– todos sus niveles de actividad y de gasto de energía. Por eso hay que empezar de forma progresiva. Cuesta arrancar, pero los resultados son visibles en poco tiempo.