consejos

Empezar con 5 comidas al día

Contrariamente a lo que podría pensarse, hacer menos comidas o saltarse alguna favorece la obesidad, puesto que propicia que lleguemos a la siguiente ingesta no con apetito, sino con voracidad. No se trata tanto de comer más, como de distribuir los alimentos en más ocasiones.

Si quieres perder peso, uno de los primeros hábitos que debes instaurar es una organización para tus ingestas. Si comes  a cualquier hora del día, sin respetar horarios o picoteando de forma continuada, resulta de gran ayuda establecer un orden como el que te proponemos: tres comidas principales (desayuno, almuerzo y cena) y dos tentempiés (media mañana y merienda). Comer cuando se tiene apetito pero no se está hambriento facilita el control de la cantidad de alimentos que se ingiere.

cuando establezcas un orden, el número de ingestas las decides tú

Además, cuando pasas más de 3 horas sin comer los niveles de azúcar en sangre disminuyen y nuestro cuerpo manda señales de hambre para que comamos. Muchas personas tienen dificultades para hacer las cinco comidas al día porque lo asocian con una mayor ingesta, no es así, se trata de distribuir la cantidad de alimentos en varias tomas al día. Saltarse una de estas comidas lejos de ser un ejercicio de autocontrol, es en muchas ocasiones la causa de los excesos y atracones.

se trata de comer con apetito, no con voracidad

Esto es debido como hemos comentado a que cuando suprimimos alguna de estas ingestas llegamos a  la siguiente no con apetito, sino con hambre o voracidad. Una vez que hayas conseguido instaurar una organización en tus comidas y progreses en la pérdida de peso, el número de ingestas diarias las decides tú, no tienen que ser necesariamente 5, pero hasta entonces te ayudará mantener el orden que te proponemos.