Consejos

No dejes para mañana…

Se nos ha presentado una situación inesperada donde nuestro margen de control es bastante limitado, algo a lo que no estamos acostumbrados. Por lo general se nos educa para vivir bajo el manto de la seguridad; un trabajo fijo, una pareja estable, la casa en propiedad, el seguro sanitario, del coche, de robo, de incendios, de jubilación… y nadie nos preparó para  cambios como el desempleo, el divorcio o la aparición de una enfermedad o pandemia.

nos toca vivir con una dosis de incertidumbre

No podemos negar que  la situación afecta negativamente a varios ámbitos de nuestra vida (salud, económico, laboral, social, familiar) pero el pensar todo el día en ello o cuando esta situación va a finalizar no va a mejorar nuestro estado anímico ni a terminar antes con esta situación. Sería lo mismo que irnos un año al extranjero a trabajar, a un internado a estudiar o a un centro de rehabilitación y estar todo el día pensando cuando va a terminar. Hay un trabajo que hacer donde nos toque estar.

El querer llegar al “mañana” y saber cómo va a ser, así como exponernos continuamente a  noticias alarmantes lo único que nos puede generar es gran ansiedad y por lo tanto un bloqueo emocional. Y entrar en este círculo vicioso termina resultando altamente dañino para nuestra salud.

céntrate en lo que sí puedes hacer

Por eso debemos centrarnos en lo que sí podemos hacer para mejorar nuestro día a día y en general nuestra vida personal, familiar, profesional, social… es decir, aquella en lo que sí tenemos un margen de maniobra. Y sean cuales sean las circunstancias de cada uno algo que a todos nos ayuda es el establecimiento de una rutina, la que tú elijas, respetando el tiempo que cada uno necesitamos para su establecimiento.

El mañana no existe, cuando llegue ya es presente y es entonces cuando lo abordaremos como decidamos hoy.